BIOGRAFÍA DE  LUCILA DE MARÍA DEL PERPETUO SOCORRO GODOY ALCAYAGA (GABRIELA MISTRAL)

Rebelde, inquieta y adelantada a su época, así definen algunos, escritores y poetas al premio “Nobel de Literatura” chileno Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, conocida en el mundo de las letras bajo el seudónimo de Gabriela Mistral.

Humilde y siempre apegada a su vocación de enseñar y a su amor a las letras, Gabriela Mistral es ahora un ícono de la literatura universal, una maestra rural, que alcanzo el inimaginable máximo galardón literario que cualquier escritor puede obtener.

Tuvo una infancia compleja, su padre las abandono a ella y a su madre. En la escuela fue culpada de un robo, hecho que marco su vida, fue autodidacta, es decir,  precursora de su propia educación, con mucho sacrificio y esfuerzo, logra obtener un título de maestra de primaria.

Trabaja de maestra y colabora en publicaciones literarias, apareciendo sus primeros escritos en 1904 en: “El Coquimbo”, “Penumbras de La Serena” y “La Voz de Elqui de Vicuña”.

Durante esta etapa empieza a escribir “Desolación” y colabora con la revista “Elegancias”, que dirige Rubén Darío desde París. En 1914 obtiene el Premio Nacional de Poesía de Chile con “Sonetos de la muerte”.

De una vida nómada, rebelde, e indomable, recorrio toda América, dando conferencias y compartiendo su experiencia como docente, debido a su forma frontal y tácita de escribir, tuvo algunos problemas en su país, razón por la cual en 1922 decide trasladarse a México para colaborar en la reforma educativa planteada por el político y escritor José Vasconcelos, aprovechando su estadía en este territorio publica en 1923 “Lecturas para Mujeres”.

Durante la década de los 30, da clases en Estados Unidos en las escuelas Bernard College,  Vassar College y en el Middlebury College. También viaja por Centroamérica y Las Antillas y colabora con las universidades de Puerto Rico, La Habana y Panamá. En 1933 es nombrada cónsul de Chile en Madrid, y en 1934 se la nombra hija adoptiva en Puerto Rico. Durante este periodo como embajadora, viaja por Lisboa, Guatemala, Francia, Brasil, Estados Unidos, México e Italia.

En 1938 aparece su libro de poesía “Tala” publicado en Buenos Aires, dedicado a los niños españoles víctimas de la Guerra Civil.

El 10 de diciembre de 1945 recibe el Nobel de Literatura, en 1950 el premio Serra de las Américas de la Academy of American Franciscan History de Washington y en 1951 el Premio Nacional de Literatura de Chile. En 1953 es nombrada cónsul en Nueva York y también delegada de la Asamblea General de Naciones Unidas.

Gabriela Mistral, una de las poetas más importantes del siglo XX, maestra rural y educadora consiguió el galardón más importante de la literatura universal, fue doctor «honoris causa» por la Universidad de Guatemala, Mills College de Oakland (California), y por la Universidad de Chile, entre otras universidades. Su obra está traducida a más de 20 idiomas.

OBRAS PUBLICADAS

  • Desolación, Instituto de las Españas en los Estados Unidos, Nueva York, 1922.
  • Lecturas para mujeres. Destinadas a la enseñanza del lenguaje, con prólogo de Palma Guillén. México: Departamento Editorial de la Secretaría de Educación de México, 1923. 1º edición en Chile, abril de 2018. Editorial Planeta Sostenible.
  • Canciones de niños: rondas, canciones de la tierra, estaciones, religiosas, otras canciones de cuna. Madrid: Saturnino Calleja, 1924.
  • Nubes blancas: poesías, y La oración de la maestra, B. Bauza, Barcelona, 1930.
  • Tala, Editorial Sur, Buenos Aires, 1938; descargable desde el portal Memoria Chilena
  • Antología, selección de la autora; Editorial Zig-Zag, Santiago, 1941.
  • Los sonetos de la muerte y otros poemas elegíacos. Santiago: Philobiblion, 1952.
  • Lagar, Editorial del Pacífico, Santiago, 1954.
  • Recados, contando a Chile. Santiago: Editorial del Pacífico, 1957.
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ANÁLISIS DEL POEMA “LA SONATINA” DE RUBÉN DARÍO

“Sonatina” es un poema que habla de los anhelos de una princesa encerrada en un palacio, presa en su jaula de oro, que sueña con otros mundos, otras latitudes, que desea que un príncipe venga a rescatarla de esa realidad que rechaza.

En este sentido, es un poema que aborda uno de los temas predilectos de los escritores modernistas: el de la evasión, del escape del mundo, que es pintado como banal, triste y opresor de los sueños, del anhelo de libertad.

De allí que sea un poema que convoque a la ensoñación, donde la imaginación funciona como herramienta para lograr ese escape de una realidad que oprime el alma.

En este afán de evasión, el poema, además, evoca ambientes y elementos exóticos, propios de cuentos de hadas medievales o de lugares distantes, pero sin nunca circunscribirse a un tiempo histórico preciso.

Rubén Darío explicaba que había escrito el poema con la intención de retratar la espera del amor por parte de una joven, y que, en este sentido, el poema era una alegoría de las ansias amorosas de las jóvenes.

El título, “Sonatina”, por su parte, alude a una forma musical parecida a la sonata, pero más breve y fácil de ejecutar, puesto que la musicalidad es un aspecto muy importante en la poesía de Rubén Darío y en la estética modernista.

Biografía de Félix Rubén García Sarmiento

Mas conocido como Rubén Darío, poeta Nicaragüense, considerado como el máximo exponente del modernismo.

Cursa estudios elementales en León (Nicaragua). De formación humanística, es un lector y escritor precoz. En sus poemas juveniles, publicados en un periódico local, se muestra muy independiente y progresista, defendiendo la libertad, la justicia y la democracia. Con 14 años empieza su actividad periodística en varios periódicos nicaragüenses.

A los 15 años viaja a El Salvador y es acogido bajo la protección del presidente de la república Rafael Zaldívar a instancias del poeta guatemalteco Joaquín Méndez Bonet, secretario del presidente. En esta época conoce al poeta salvadoreño Francisco Gavidia, gran conocedor de la poesía francesa, bajo cuyos auspicios intentó por primera vez adaptar el verso alejandrino francés a la métrica castellana, rasgo distintivo tanto de la obra de Rubén Darío como de toda la poesía modernista.

De vuelta en Nicaragua, en 1883, se afinca en Managua donde colabora con diferentes periódicos, y en 1886, con 19 años, decide trasladarse a Chile, en donde pasa tres años trabajando como periodista y colaborando en diarios y revistas. Aquí conoce a Pedro Balmaceda Toro, escritor e hijo del presidente del gobierno de Chile, quien le introduce en los principales círculos literarios, políticos y sociales del país, y le ayuda a publicar su primer libro de poemas “Abrojos” (1887) animándole a presentarse a varios certámenes literarios. En Chile amplía sus conocimientos literarios con lecturas que influyen mucho en su trayectoria poética como los románticos españoles y los poetas franceses del siglo XIX.

En 1888 publica en Valparaíso el poemario “Azul”, considerado como el punto de partida del Modernismo. Esta fama le permite obtener el puesto de corresponsal del diario “La Nación” de Buenos Aires.

Entre 1889 y 1893 vive en varios países de Centroamérica ejerciendo como periodista mientras sigue escribiendo poemas. En 1892 marcha a Europa, y en Madrid, como miembro de la delegación diplomática de Nicaragua en los actos conmemorativos del Descubrimiento de América, conoce a numerosas personalidades de las letras y la política españolas y en París entra en contacto con los ambientes bohemios de la ciudad.

Entre 1893 y 1896 reside en Buenos Aires, y allí publica dos libros cruciales en su obra: “Los raros” y “Prosas profanas y otros poemas”, que supuso la consagración definitiva del Modernismo literario en español.

El periódico argentino “La Nación” le envía como corresponsal a España en 1896, y sus crónicas terminarían recopilándose en un libro, que apareció en 1901, titulado “España Contemporánea. Crónicas y retratos literarios”.

En 1903 es nombrado cónsul de Nicaragua en París. En 1905 se desplaza a España como miembro de una comisión nombrada por el gobierno nicaragüense, con el fin de resolver una disputa territorial con Honduras, y ese año publica el tercero de los libros capitales de su obra poética: “Cantos de vida y esperanza, los cisnes y otros poemas”.

En 1906 participa, como secretario de la delegación nicaragüense, en la Tercera Conferencia Panamericana que tuvo lugar en Río de Janeiro. Poco después es nombrado ministro residente en Madrid del gobierno nicaragüense de José Santos Zelaya hasta febrero de 1909. Entre 1910 y 1913 pasa por varios países de América Latina y en estos años redacta su autobiografía, que aparece publicada en la revista “Caras y caretas” con el título “La vida de Rubén Darío escrita por él mismo”, y la obra “Historia de mis libros”, esencial para el conocimiento de su evolución literaria.

En 1914 se instala en Barcelona, donde publica su última obra poética de importancia, “Canto a la Argentina y otros poemas”. Al estallar la Primera Guerra Mundial viaja a América y, tras una breve estancia en Guatemala, regresa definitivamente a León (Nicaragua), donde fallece.

EL MODERNISMO

 A finales del siglo XIX se observan en Europa y América corrientes de ideas inconformistas, que en España se levantan, contra la decadencia política y cultural y contra la poesía prosaica ( sin interés ), o contra de un realismo que había agotado sus mejores frutos. Los escritores que adoptan una actitud de protesta, adoptan posturas diferentes: uno se preocupan, ante todo por el arte, y vuelven la espalada  a una realidad que no les gusta; otros en cambio aunque con el mismo afán renovador, se enfrentan directamente a la realidad, analizan sus causas, y expresan en sus obras la preocupación por España. Los escritores de ambas tendencias fueron llamados en principio modernistas, pero, con el tiempo, esta denominación quedo reservada a los primeros mientras que los segundos se les denominó generación de  los 98.
Lo que conocemos como Modernismo es un movimiento literario que se desarrolla aproximadamente entre 1885 y 1915 y cuya figura máxima es el poeta Nicaragüense Rubén Darío. Es en cierta medida un síntesis del parnasianismo y del simbolismo (Movimientos poéticos franceses de la segunda mitad del siglo XIX), aunque también guarda algunas influencias románticas, que se traducen en rechazo a la sociedad y una necesidad de evasión del espacio y del tiempo. Se crea un nuevo escenario lleno de imágenes deslumbrantes, de efectos sonoros, de donde parte toda la poesía posterior de la lengua española.

Las principales características del modernismo son:

  • El rechazo de la realidad cotidiana, ante la cual el escritor puede huir en el tiempo o en el espacio (muchos de los poemas se desarrollan en lugares exóticos y lejanos).
  • Una actitud aristocratizante y cierto preciosismo en el estilo, así como la búsqueda de la perfección formal (de inspiración parnasiana) que se aprecia no sin cierto individualismo.
  • Alternancia entre el tono melancólico y la vitalidad.
  • La búsqueda de la belleza se consigue a través de imágenes muy plásticas y acercamiento a las artes, de una adjetivación con predominio del color y con imágenes relacionadas a todos los sentidos, así como con la musicalidad que produce el abuso de la aliteración, los ritmos marcados y la utilización de la sinestesia (influencias del simbolismo).
  • Tanto la fidelidad a las grandes estrofas clásicas como las variaciones sobre los moldes métricos, utilizando versos medievales como el alejandrino, el dodecasílabo y el eneasílabo; con aportes de nuevas variantes al soneto.
  • El uso de la mitología y el sensualismo.
  • Una renovación léxica con el uso de helenismos, cultismos y galicismos, que no buscaba tanto la precisión como el prestigio o la rareza del vocablo.

MODERNISMO